El mukeunji (kimchi madurado) profundamente fermentado tiene un sabor intenso y sabroso que el kimchi fresco no puede ofrecer. Tirarlo solo porque se ha vuelto ácido sería un desperdicio; aquí van tres maneras de disfrutar el mukeunji en su mejor versión.
1. Guiso de kimchi con mukeunji
El plato más básico e infalible. Corta el mukeunji en trozos del tamaño de un bocado, saltéalo en aceite de sésamo y luego añade cerdo y saltea todo junto. Vierte agua y cuece a fuego lento a fondo; la acidez del mukeunji se suaviza y el caldo gana profundidad. Termina añadiendo tofu y cebolleta. Cuanto más se cuece, mejor sabe.
2. Mukeunji salteado
Sacude un poco el aliño y saltea lentamente el mukeunji en aceite de perilla; la acidez se atenúa y aflora un sabor a fruto seco. Un poquito de azúcar equilibra lo ácido y lo dulce. Es una delicia servido sobre arroz caliente o envuelto junto con carne cocida.
3. Mukeunji braseado y ssam
Añade caldo y aliño al mukeunji sin enjuagar y bracéalo largo rato a fuego suave; la col se ablanda al cocerse y el sabor sabroso se impregna. Disfrútalo como un envoltorio (ssam) con cerdo hervido (suyuk) o sobre arroz blanco, y basta por sí solo para una comida completa.
Cómo conservar el mukeunji
El mukeunji desarrolla fácilmente un olor desagradable al contacto con el aire. Presiónalo para que quede sumergido en su salmuera y consérvalo bien cerrado; así mantendrá su sabor profundo durante mucho tiempo.
Con el kimchi bien madurado de Taesung Kimchi, prepara esta noche una mesa reconfortante para la cena.